Seamos Primera Línea: la lucha cotidiana para construir un país mejor.

Actualizado: 21 de dic de 2019

Fernando Otero Manzano La lucha por un país justo, inclusivo donde valga la pena vivir entre todos, requiere convertir cada espacio de nuestras vidas en primeras líneas de lucha por un mundo mejor.

Más allá de la batalla de los jóvenes que cubren a los manifestantes que se congregan en torno a la Plaza de la Dignidad, y que detienen al grupo de choque derechista al que han transformado a Carabineros – una policía certera solamente en disparar a los ojos de sus compatriotas o quemarlos con soda cáustica-, cabe pensar en otras primeras líneas que podríamos crear en esta Primavera de Chile.

No todos tienen el temple, ni la juventud, ni la disposición de enfrentarse directo a los balines, bombas lacrimógenas, guanacos y otros dispositivos represivos (condenados lapidariamente por Amnesty International y Human Right Watch), pero si podemos ser parte de esa primera línea de Chilenos que por generaciones hemos querido construir un país más justo.

Correr el cerco para dotar a todos los chilenos del poder que la democracia real les confiere y no a un Estado y un sistema que defiende solo privilegios de una élite.